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¿Leer el tarot como terapia?

 

 

 

 

En publicación del día 22 de agosto de 2019, el Diario El País de Cali, publicó el artículo "¿Leer el tarot como terapia?, esta experta le explica por qué ayuda", donde se hace referencia al tarot terapéutico como una “herramienta para sanar”. En principio el uso del término terapéutico, en su etimología griega alude a cuidar, atender o aliviar. De tal manera, una gran cantidad de prácticas serían susceptibles de llamarse terapéuticas, en cuanto cuiden, atiendan o alivien.

 

No obstante, la cualidad de terapéutico, debe demostrarse a partir del estudio riguroso que garantice que no ocurrirá lo contrario, es decir, que habrá daño o incremento del mismo. Primera pregunta ¿cuenta el llamado Tarot Terapéutico con evidencia científica de su eficacia y efectividad? Segunda ¿cuenta con estudios metodológicamente apropiados para demostrarlo? Tercera ¿es siquiera susceptible de estudio científico? Claramente, cuando se realiza la búsqueda en bases de datos científicas, la respuesta es negativa a estos tres interrogantes.

 

Entonces, si algo resulta terapéutico debe demostrarse a partir de criterios científicamente establecidos, o de lo contrario, se someterá a quien acuda a ello, a potenciales daños.

 

Ahora bien ¿el Tarot como una herramienta para sanar? Igual responsabilidad corresponde a quien lo ofrece como servicio y además se lucra de ello, demostrar con criterios científicos su eficacia y efectividad, previa definición clara de sanación, palabra sumamente ambigua que podría inducir al error a quienes esperen encontrar en ello beneficio.

 

Afirma la publicación que lo primero que el tarotista hace es ver con la persona que asiste “qué cosas trae de su pasado y cuáles son sus dificultades”. De nuevo aquí se observan palabras ambiguas y que fácilmente inducen al error, por ejemplo, el referirse a “cosas que se traen del pasado”. ¿Qué se pretende decir con ello? ¿Por qué se habla de “cosas”? ¿Están dando un uso correcto a ese concepto? ¿En qué contexto se usa? ¿Efectivamente algo se “trae” del pasado? ¿De qué manera ocurre?

 

¿En qué se basan para señalar como ejemplo que una persona podría experimentar dificultades con sus padres y ello estarle representando problemas con su pareja? De nuevo se observa una elevada ambiguedad que induce a la interpretación conveniente de quien lo escribe o de quien lo lee. Evidentemente una persona en un momento específico de su vida, en un contexto concreto, experimentará dificultades con sus padres, y por supuesto que coincidiendo con ello, podría experimentar problemas con su pareja, pero ¿por qué afirman una relación de causalidad? ¿Cuál es la calidad de la evidencia en que se basa esa afirmación? Es más ¿no es parte de la vida experimentar problemas con los padres, con la pareja, con los hijos o con cualquier otra persona? ¿Por qué se asume ello como necesariamente aversivo?

 

Otro de los riesgos de estas afirmaciones es que inducen a asumir la coexistencia de dos condiciones vitales, como causalmente relacionadas, y desde ahí, articular procedimientos y prácticas particulares. Se plantea líneas abajo el caso de una persona que “de alguna manera tiene algún miedo o una fobia”. ¿De alguna manera? ¿De cuál? ¿Por qué se usa de modo reiterado expresiones que inducen a interpretaciones ambiguas y acomodadas por parte del lector?

           

Solo dos renglones después, repiten la expresión “de alguna manera” para aludir a que la lectura del tarot permitirá “ver cuáles son los puntos débiles de aquella persona” ¿A qué se refiere con “puntos débiles”? ¿En qué teoría se basa para esa clase de afirmación? Menciona que “de alguna manera la lectura del tarot permitirá ver”. De nuevo ¿de cuál manera? ¿Cuáles son los datos en que se basa para esa clase de afirmación? Una observación adicional: en solo un párrafo se usa tres veces la expresión “de alguna manera” como forma de soportar las afirmaciones que se realizarán a continuación.  Es necesario, so pena de inducir error al lector, especificar esas “maneras” y comunicar claramente si sus afirmaciones se basan en evidencia científica o no.

 

En otro de sus párrafos se escribe que “a partir del siglo XX y con la influencia psicología (en el original falta la preposición antes de la palabra psicología) vemos que todas estas técnicas pueden aportar a un campo del conocimiento como lo es la psicología”. Es clara la circularidad y la falta absoluta de evidencia en esta sentencia. Si se sintetiza, lo que comunica es: con la influencia de la psicología aquellas técnicas aportan a la psicología. Además de tratarse de una afirmación circular, carece de toda evidencia.  De nuevo se observa la ambiguedad, la tautología y el uso de afirmaciones que no se soportan en las necesarias fuentes científicas, valga señalar, porque no se cuenta con ellas.

 

Que se realicen estas prácticas denominadas Tarot, se encuentra dentro de la diversidad de posibilidades de una sociedad, como tantas otras, pero que se denomine “terapéutico”, no es un acto inocuo, sino que usa el lenguaje de una sociedad, muchas veces poco informada o con mínimo sentido crítico, para aproximarse, venderse y lucrarse.

 

Cuando además, se usa la palabra Psicología de una manera ligera e irresponsable, se afecta no solo al lector susceptible de engaño, sino también a toda el área del conocimiento y con ello a un gremio de investigadores, profesionales, terapeutas, que se desempeñan con criterios definidos para su ejercicio.

 

De tal modo, el Colegio Colombiano de Psicólogos, se pone a disposición de este y cualquier medio de comunicación para asesorarles en los temas que resulten sensibles y socialmente relevantes, de manera que en conjunto se cumpla con la responsabilidad que compete para con la comunidad.

 

 

Leonardo Castellanos

Representante del Campo de Psicología Clínica

Capítulo Santander

Colegio Colombiano de Psicólogos - Colpsic

 

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